Acerca de Helio Olivares L.

Hola, soy Helio Olivares. Llevo más de tres décadas trabajando en la intersección entre el organismo, la conducta y lo que llamamos experiencia espiritual. Hoy ese trabajo se concreta en un corpus de investigación —cuatro libros que reinterpretan las medicinas ancestrales y las tradiciones contemplativas desde la neurobiología— y en el Método HOLIASIS, un protocolo pedagógico que facilita el cambio de patrones de la memoria implícita.

Mi Historia, Hasta Ahora…

Nací en Chile. Comencé a ser naturista a los ocho años, casi por accidente. Solía presentar algunos problemas de salud que la medicina convencional no resolvió ni tampoco pudo explicar, así que mi madre buscó otras vías, así llegamos al naturismo. Esa experiencia temprana instaló una pregunta que nunca me abandonó —¿cómo funciona realmente el organismo?, y ¿qué hay que hacer para sanar?. Con el tiempo esas preguntas se fueron complementando con otras, como ¿qué es la experiencia espiritual?, ¿qué hacen las tradiciones contemplativas cuando funcionan?, ¿por qué ciertas prácticas producen efectos reales aunque las creencias que las explican suenen poco reales?

A los ocho años comencé a practicar meditación, sin saber que lo que hacía era meditar. A los once años comencé a practicar Qigong, primero como la alternativa que me dio mi maestro puesto que no notaba que me interesaran las artes marciales, y luego porque la práctica me hacía sentir bien.

Durante mi adolescencia exploré en profundidad la filosofía esotérica, el tarot, la astrología y participé en varias agrupaciones de exploración espiritual. Fue una búsqueda genuina y metódica. También fue el primer lugar donde aprendí de primera mano que la mayoría de los sistemas de creencias —incluidos los espirituales— contienen contradicciones que sus adherentes prefieren no examinar.

Helio Olivares - 2008Desanimado por la inconsistencia que encontré y buscando algo de certeza en el plano de lo espiritual, mi búsqueda me llevó al Cristianismo. En ese contexto tuve la oportunidad de iniciar mi formación en Naturopatía en un programa internacional de formación de médicos-misioneros. Tuve ocasión de tener experiencia práctica intensa trabajando en el Sanatorio Naturista de Villa Alegre (Chile). Una vez adquirido ese conocimiento me volqué al estudio de la teología. Me gradué como teólogo bíblico, ejercí como capellán y participé en simposios internacionales de teología. Publiqué algunos artículos en el área y un libro sobre la interpretación del Apocalipsis. Durante ese período tomé conciencia de las notables inconsistencias en las interpretaciones y en las doctrinas razón por la que para mantener mi integridad intelectual me vi en la necesidad de renunciar a mi trabajo.

Luego de eso cursé estudios superiores en Naturopatía, realicé mis prácticas en el Sanatorio Naturista de Santa Lucía de Cotopaxi y en el Centro Viva Más de Ambato, Ecuador, graduándome como Doctor en Naturopatía.

De regreso en Chile, fundé FLACSAN y comencé a impartir cursos presenciales y online, razón por la que FLACSAN se convirtió en una de las primeras escuelas online de Hispanoamérica.

Cursé estudios de posgrado en teología y religiones comparadas obteniendo una Maestría. Ese estudio más riguroso produjo el mismo resultado que lo que había experimentado antes con la filosofía esotérica: evidencia de que los marcos doctrinales operan con frecuencia al margen de la verdad y en función de intereses institucionales.

Continué estudiando Medicina Tradicional China, Ayurveda, Hipnoterapia, Psicología Energética y diversas modalidades de trabajo cuerpo-mente, estudié las medicinas ancestrales de América e incluso me convertí en aprendiz de un maestro Kallawaya. Obtuve varias maestrías y un par de doctorados adicionales en Filosofía y en Metafísica. Mis credenciales de ese período no son títulos que hoy invoque como autoridad. Son el mapa de una búsqueda que tuvo que recorrer ese territorio antes de poder evaluarlo con rigor.

Más de 20 años de Escrutinio

Dr. Helio OlivaresMientras ejercía la docencia en FLACSAN —formando a cientos de estudiantes en ciencias de la salud natural en Chile, Argentina, Ecuador, México y otros 15 países— llevaba en paralelo un recorrido sistemático por la neurociencia cognitiva, la neurofilosofía, la biología de sistemas, la biofísica y la neuroteología. Estudié a LeDoux sobre memoria implícita. A Maturana y Varela sobre autopoyesis. A Porges sobre el sistema nervioso autónomo. A Damasio sobre la emoción como sustrato de la conciencia. A Varela, Thompson y Rosch sobre enactivismo. A Levine y a Van der Kolk sobre psicología somática. A Churchland y a Dennet sobre neurofilosofía y a Andrew Newberg sobre los correlatos neurales de la experiencia mística.

Lo que ese recorrido dejó en claro fue que muchas de las categorías con las que operaba mi enseñanza —la energía como entidad metafísica, física cuántica aplicada a la conciencia, y los planos de existencia— no tenían sustrato empírico verificable. Y que los mecanismos reales que subyacen a las prácticas que esas categorías pretendían explicar eran descritos por la neurobiología con un rigor y una replicabilidad que las metáforas energéticas no podían igualar.

Reconocer eso tuvo un alto costo. Implicó aceptar que el marco anterior había alcanzado un límite que ya no era posible ignorar con integridad intelectual, revisar los libros que había escrito, repensar y rediseñar los programas de estudio, y, en última instancia, refundar FLACSAN. No fue un giro cómodo, para nada, pero fue necesario. Y lo hice.

El resultado de ese proceso es el corpus actual de FLACSAN y el Método HOLIASIS. Las preguntas son las mismas que me acompañan desde la infancia. El nivel de las respuestas es diferente.

Actualmente resido en el noroeste de Argentina. La mayor parte de mi trabajo lo realizo a distancia impartiendo clases online en vivo y brindando asistencia por videollamada. Pero también viajo para dictar conferencias, seminarios y cursos presenciales en distintos países de habla hispana.